domingo 3 de enero de 2010
AMA
Espera. Ven. Acércate. Cuídame cuando mis manos sean inútiles.
Huye. Respira. Cuenta hasta diez antes de odiarme.
Quiéreme. Maldice. Ama.
sábado 2 de enero de 2010
COMO YO
Si algún día despiertas y me ves esperando en la calle, sabrás que yo soy aquel hombre que te enviaba poemas, aquel hombre que aprendió a no desesperar en medio de una ciudad desconocida.
Desnúdate. Hazlo por última vez para mí. Como si el día y la noche hubieran pactado un instante de paz, como si tu destino y el mío caminaran juntos y los tragos largos a esta copa supieran a gloria.
Si algún día te vas y me olvidas, recuerda que seguiré aquí, esperándote, en medio de esta ciudad abandonada, henchida de odio y carácter, rogando por las esquinas que en aquella ventana, tras aquellos cristales mojados por la lluvia y el viento, tú sigas desnudándote para otro como yo, para otro más alto y apuesto que yo, para otro menos rudo, más poderoso, para otro amante del placer prohibido y de la noche como yo.
Desnúdate. Hazlo por última vez para mí. Como si el día y la noche hubieran pactado un instante de paz, como si tu destino y el mío caminaran juntos y los tragos largos a esta copa supieran a gloria.
Si algún día te vas y me olvidas, recuerda que seguiré aquí, esperándote, en medio de esta ciudad abandonada, henchida de odio y carácter, rogando por las esquinas que en aquella ventana, tras aquellos cristales mojados por la lluvia y el viento, tú sigas desnudándote para otro como yo, para otro más alto y apuesto que yo, para otro menos rudo, más poderoso, para otro amante del placer prohibido y de la noche como yo.
TODO
Todas las palabras que dijimos y que pensamos y no dijimos.
Todas las letras de canciones olvidadas, todos los recortes de periódicos guardados en un cajón.
Todos los perfumes baratos, las despedidas, todas las canciones que oímos mientras mirábamos el mar.
Todo aquello que olvidamos, todo lo que no podemos, que no sabemos, que no queremos recordar.
Todos los besos que no me diste, los que me prometiste, aquellas visitas a deshora, todos los mundos que no recorrimos, todo el daño que nos hicimos, todas las tensiones, todas las reconciliaciones, todas las esferas de un mundo plano, todo, absolutamente todo lo que soñamos y ahora olvidamos...
Todas las letras de canciones olvidadas, todos los recortes de periódicos guardados en un cajón.
Todos los perfumes baratos, las despedidas, todas las canciones que oímos mientras mirábamos el mar.
Todo aquello que olvidamos, todo lo que no podemos, que no sabemos, que no queremos recordar.
Todos los besos que no me diste, los que me prometiste, aquellas visitas a deshora, todos los mundos que no recorrimos, todo el daño que nos hicimos, todas las tensiones, todas las reconciliaciones, todas las esferas de un mundo plano, todo, absolutamente todo lo que soñamos y ahora olvidamos...
VIVIDO
La escalera me mira, me susurra, me invade.
El viento amaina, las columnas del templo se suavizan, las hojas ya no caen.
Cuando pensábamos que éramos invencibles fue cuando perdimos el aliento.
Si alguna vez ves el oasis del desierto avísame.
El movimiento de las olas ya no es regular.
La conciencia de los asesinos no piensa cambiar.
Cuando vienes yo ya me he ido.
Cuando susurras a mi oído palabras prohibidas sé que hemos vivido.
El viento amaina, las columnas del templo se suavizan, las hojas ya no caen.
Cuando pensábamos que éramos invencibles fue cuando perdimos el aliento.
Si alguna vez ves el oasis del desierto avísame.
El movimiento de las olas ya no es regular.
La conciencia de los asesinos no piensa cambiar.
Cuando vienes yo ya me he ido.
Cuando susurras a mi oído palabras prohibidas sé que hemos vivido.
miércoles 30 de diciembre de 2009
LA MULTA
124-100 es igual a 100 euros de multa para la DGT.
En venganza ahí teneis el listado de radares que Tráfico tiene fijos en la provincia. En uno de ellos me cazaron hace unos días.
Ni que fuera un kamikaze...con la de locos que hay por ahí sueltos...
CÁDIZ
A-381 33,6 LOS BARRIOS 120
A-381 37,3 DECRECIENTE DGT-100
A-381 74,6 CRECIENTE DGT-100
A-382 15 JEREZ 120
A-383 3,6 LA LINEA 70
A-384 8,1 CRECIENTE DGT-100
A-408 2,5 CRECIENTE DGT-60
A-491 18,9 CRECIENTE DGT-90
CA-31 0,6 DECRECIENTE DGT-60
CA-33 3,9 CRECIENTE DGT
CA-33 4,4 DECRECIENTE DGT-80
CA-34 0,1 DECRECIENTE DGT-60
N-340 70,3 CRECIENTE DGT
N-340 84,8 CRECIENTE DGT
N-IV 618,8 CRECIENTE DGT
CARRETERA PUNTO KILOMÉTRICO DIRECCIÓN LIMITE VELOCIDAD
En venganza ahí teneis el listado de radares que Tráfico tiene fijos en la provincia. En uno de ellos me cazaron hace unos días.
Ni que fuera un kamikaze...con la de locos que hay por ahí sueltos...
CÁDIZ
A-381 33,6 LOS BARRIOS 120
A-381 37,3 DECRECIENTE DGT-100
A-381 74,6 CRECIENTE DGT-100
A-382 15 JEREZ 120
A-383 3,6 LA LINEA 70
A-384 8,1 CRECIENTE DGT-100
A-408 2,5 CRECIENTE DGT-60
A-491 18,9 CRECIENTE DGT-90
CA-31 0,6 DECRECIENTE DGT-60
CA-33 3,9 CRECIENTE DGT
CA-33 4,4 DECRECIENTE DGT-80
CA-34 0,1 DECRECIENTE DGT-60
N-340 70,3 CRECIENTE DGT
N-340 84,8 CRECIENTE DGT
N-IV 618,8 CRECIENTE DGT
CARRETERA PUNTO KILOMÉTRICO DIRECCIÓN LIMITE VELOCIDAD
lunes 28 de diciembre de 2009
HUELES
.jpg)
Hueles a rosas frescas. Sabes a bizcocho de limón recién hecho. Sientes cercana, miras hablando y recuperas la conciencia unos minutos antes de volver a quedarte dormida.
En tus sueños mis labios humedecen los tuyos. Odias las esponjas del baño sin espuma. Te reconoces extraviada cuando mi teléfono no suena.
El mar ahí enfrente. Las olas violentas del temporal pueden con tu conciencia y te excitan como lo hicieron anoche, como lo harán mañana.
Hueles a incienso, a velas perfumadas, a saliva, semen y a esfuerzo.
"No me quites la arena de los pies que es arena de La Barrosa"
PD. La foto es del blog www.labioscompartidos.zomblog.com
PAYASO
Un payaso de cumpleaños me dijo una vez que no podía quitarse la naríz sin perder la sonrisa, que leyera libros de aventuras, que recordara cuánto me quería.
En medio del pinar, en una playa desconocida pero cercana, mi figura siluetea el viento. Casi me he convertido en estatua de sal y la lluvia rebosa mi vaso de la paciencia.
Hay alguien cerca, lo percibo. Hay alguien muy cerca, tan cerca que si quisiera podría robarme con su naríz de payaso la quintaesencia de mi alma.
Aquel payaso de cumpleaños ahora es un viejo verde, con unos brazos mohosos de no remar, aleccionado por la vida y por sus tragedias, conmovido por los niños que nunca pudo hacer reír.
En medio del pinar, en una playa desconocida pero cercana, mi figura siluetea el viento. Casi me he convertido en estatua de sal y la lluvia rebosa mi vaso de la paciencia.
Hay alguien cerca, lo percibo. Hay alguien muy cerca, tan cerca que si quisiera podría robarme con su naríz de payaso la quintaesencia de mi alma.
Aquel payaso de cumpleaños ahora es un viejo verde, con unos brazos mohosos de no remar, aleccionado por la vida y por sus tragedias, conmovido por los niños que nunca pudo hacer reír.
MI CONDENA
Alguien, al otro lado de la puerta, se ha propuesto que no veamos más allá de nuestrs narices cuando el mundo se muere y los pantanos se desbordan.
Es como si tú y yo ya no fuésemos una única persona, como si el invierno a Lisboa llegara antes de tiempo, como si el rugir de los coches no atravesase esta maldita ventana cada madrugada.
De repente escucho mi propio eco. Es el eco de mi conciencia. El eco sordo de la voz que ya no suena, que no dicta, que no nos deja pensar en amanecer a deshora.
Esta maldita lluvia que no nos moja ni siquiera riega los campos. Cualquier día me volveré adicto a las sobremesas, rezaré para que tu dios me oiga, para que a Audrey nunca más se la lleve el viento, para que, en algún lugar no muy lejos, las cuartillas en blanco vuelvan a escoger mi prosa.
Alguien, al otro lado de la puerta, se ha propuesto que no recuerde nada de mi ayer ni de mi mañana. Que Sabina suene a diario, que el cajón guarde con celo mi pasión y mi deshonra.
Alguien, al otro lado de la puerta, ha vencido mi resistencia y quemado mis defensas, ha violado la única regla que pusimos cuando llegamos a la luna, ha montado en cólera y ha sonreido casi al mismo tiempo, sin darse cuenta que su sonrisa era mi vida, y que su pena es mi condena.
Es como si tú y yo ya no fuésemos una única persona, como si el invierno a Lisboa llegara antes de tiempo, como si el rugir de los coches no atravesase esta maldita ventana cada madrugada.
De repente escucho mi propio eco. Es el eco de mi conciencia. El eco sordo de la voz que ya no suena, que no dicta, que no nos deja pensar en amanecer a deshora.
Esta maldita lluvia que no nos moja ni siquiera riega los campos. Cualquier día me volveré adicto a las sobremesas, rezaré para que tu dios me oiga, para que a Audrey nunca más se la lleve el viento, para que, en algún lugar no muy lejos, las cuartillas en blanco vuelvan a escoger mi prosa.
Alguien, al otro lado de la puerta, se ha propuesto que no recuerde nada de mi ayer ni de mi mañana. Que Sabina suene a diario, que el cajón guarde con celo mi pasión y mi deshonra.
Alguien, al otro lado de la puerta, ha vencido mi resistencia y quemado mis defensas, ha violado la única regla que pusimos cuando llegamos a la luna, ha montado en cólera y ha sonreido casi al mismo tiempo, sin darse cuenta que su sonrisa era mi vida, y que su pena es mi condena.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)